Críticas

  • "The best play of the Broadway Season"
    Jesse Green
    The New York Times
  • "Best play of the season"
    Charles McNulty
    Los Angeles Times
  • "Best play of the year"
    Adam Feldman
    Time Out New York

""El público estalló en aplausos y obligó a saludar en varias ocasiones ".

Apoteósico final con una enorme Aitana Sánchez Gijón (…) La obra brilla en una puesta en escena anacrónica, ambientada a principios del siglo XX y con los problemas de la mujer contemporánea en su lucha por ocupar un lugar dentro de la sociedad, al margen de matrimonio y maternidad. La escena se bate en la esgrima del lenguaje contemporáneo, los personajes se expresan bajo el terremoto emocional que supone el retorno de Nora al hogar. La escenografía juega con la casa, la luminosidad y un duelo de personajes. Todo un ajuste de cuentas.


""Y  por supuesto  Aitana  Sánchez-Gijón: es  rotunda, es  dulce, altiva,  frágil,  mater aséptica,  invencible.  Y  es  todo  eso  porque  puede. ".

La  gran  María  Isabel  Díaz, una  de  mis  actrices  favoritas  del  panorama  actual, se  hace indispensable  en  la  historia  con  una  verdad  y  humanidad que se agradece y que te pellizca  desde  el primer momento.  La  exitosa  Elena  Rivera, conocida  por su personaje  de  Karina en Cuéntame, últimamente  en La verdad es Emmy, la hija pequeña del  matrimonio. Su presencia  es  la  única  capaz de  mostrarnos  a  una  Nora  quebradiza. Elena  es  una  actriz  joven, pero  con  un  talento,  inteligencia  y madurez que le permite manejar una  de  las  escenas  más  emotivas  de  la  obra. Roberto Enríquez inunda con su voz  y  sus silencios  el  espacio. Sostiene el discurso como nadie, ofreciendo una interpretación  memorable llena  de  detalles, expresividad contenida, honestidad brutal y  personalmente  inspiradora.Y por supuesto  Nora.  Y  por supuesto,  Aitana  Sánchez-Gijón. El drama vive en la voz de Aitana. Es  rotunda, es  dulce, altiva,  frágil,  mater, aséptica, invencible. Y es todo eso porque puede.

Estos  cuatro  intérpretes, comprometidos con la dimensión de la obra , van cogidos de la mano de Andrés  Lima, que  los  ha  dirigido  en  matices  impecables  y  que  ha  sabido  leer esta  pieza  de  forma tridimensional  otorgándole  autoría  de  la  mejor clase. Lo  claro  y  lo  oscuro,  lo  clásico  y  lo moderno. El  espacio  es  deslumbrante (…), apunta  y  desemboca  en  la  pieza  final,  la  única  de  la  que  no es del autor y que  no  desvelaré. "


""Casa de Muñecas 2 ha sido, para mi, lo mejor de las obras de peso representadas esta temporada".


""Casa de Muñecas 2 recibió una ovación en el teatro teatro Romea de Murcia".

Es un texto desgarrador, que se escucha muy bien en su puesta en escena española, enmarcado en un montaje muy hermoso, iluminado de maravilla, y con un espacio sonoro que actua a modo de oleaje que te va dejando en carne viva. (…) Una casa que actua de modo hipnótico sobre el patio de butacas. Una especie de jaula elegante y sobria, de caja fuerte, de cripta laica, de caja de música envenenada, de irrespirable isla desierta a la que regresa Nora(…)

No contaré nada... Merece la pena enfrentarse, desde la inocencia  frente a un texto por descubrir a la Nora, bellísima, a la que encarna Aitana Sánchez-Gijón (…) Y, junto a ella unos estupendos Roberto Enriquez -nunca me lo había creído tanto como en esta acción, en la que derrocha verdad, Maria lsabel Diaz Lago y la joven Elena Rivera. "


"15 años después, Nora llama a la puerta. Aquella que cerró de un portazo tan grande, que el ruido hizo temblar al mundo.

Esta obra, inesperadamente rica, nos recuerda que las casas retumban e incluso se hunden cuando las puertas se cierran; y que dentro hay seres humanos, que pueden resultar heridos o incluso perderse para siempre.

Cada personaje de “Casa de Muñecas, Parte II” es un individuo vivo (encerrado en sí mismo, como lo estamos todos, con su propia personalidad y su personal punto de vista de las cosas). Y todos tienen razón. Y todos se equivocan. Pero al menos hablan, que es lo que hace falta para construir un mundo en el que todos podamos vivir."

Su estreno en Broadway fue la sensación de la temporada, ampliando su temporada en exhibición, muy por encima de las obras no musicales. Críticas tan rotundas como "La mejor obra de la temporada" (The New York Times) o "Lo único que quiero es hablar de Casa de Muñecas, Segunda Parte" (The Washinton Post) ayudaron a este fenómeno que cosechó ocho nominaciones a los Tommy, entre los que destacan Mejor Obra, Mejor Dirección y Mejor Interpretación.